Gente, gente por todas partes. Gente cobarde metida en sus estúpidas preocupaciones y constantemente pendiente de sus asquerosas "necesidades". Gente que se pone histérica cuando alguien pisa sin querer una milimétrica parte de su espacio pero no tiene ningún problema en machacar completamente el de los demás. Gente que defiende la democracia a muerte, pero sólo cuando el resultado es el que le beneficia. Gente que impone su mierda, gente hipócrita, gente con un repugnante egoísmo que supera todos los límites.
Y gente incapaz de defenderse, incapaz de pensar. Gente que no sabe decir que no, gente que se conforma, que no se queja, que se deja aplastar, que necesita ser aplastada. Gente que nunca se ha planteado la existencia de sus derechos.
¿Cuál de los dos tipos da más asco? Son igual de repugnantes. Y abundantes. Por desgracia.
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