La gente se lo cree todo. Más de una vez me ha tocado aguantar los patéticos insultos y lloriqueos de algunos seres muy dados a darse por aludidos. Como ya sabrás si has entrado a mi Ask o a mi Twitter, querido lector, soy bastante dada al cachondeo cruel y al humor negro; lo cual me ha permitido hacerme una amplia colección de insultos poco originales hacia mi persona.
Durante mi corta vida me han apodado de muchas maneras, normalmente no de forma cariñosa, pero el último mote que me han puesto y que quería compartir hoy es "hija de Satán". Aparte de las obvias dudas que tengo sobre la reproducción de ciertos seres improbables como son los demonios, no entiendo qué tiene que ver esto conmigo. Al parecer, según los... seres que decidieron que este conjunto de vocablos me definía de manera más o menos acertada, cualquier persona a la que le guste cierto estilo de música debe ser adoradora del demonio, sacrificadora de vírgenes y violadora de cabras. Y todo esto sin tener en cuenta el hecho de que soy atea y, por tanto, no creo en Lucifer, Belcebú, Astaroth, Lilith, Azazel, Beliar o Mefistófeles.
Supongo que a todos nos han insultado alguna vez, y sé que a cada persona le afecta de una manera. Las personas que a lo largo de mi vida se han dedicado a meterse conmigo no saben la suerte que tienen: si por casualidad hubieran elegido a otro pringado más débil, tal vez ahora tendrían muchas cosas que lamentar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario